viernes, agosto 27, 2004

Voy y vengo

Tenía un buen tiempo sin postear, no se últimamente he estado no se donde que no me provoca escribir nada, pero bueno ya estoy de vacaciones y mañana me voy a la playa. Los resultados del referendum, el verano en la universidad, la especie extraña de despecho que he estado enfrentado me han tenido con la cabeza dando vueltas y vueltas, por pensar que será de mi vida luego de todo esto, que puedo hacer, intento aprender a pensar en mi primero antes que en los demás quizás es algo egoista, pero si uno no está bien, nadie absolutamente nadie, te ayudará a estarlo, como mínimo necesitamos la fuerza de voluntad para pararnos y seguir.
Bueno luego escribo, mientras, sigo rondando entre los veneblogs

jueves, agosto 05, 2004

Verde que te quiero Verde!!

Todo comenzó con la frase como broma, del programa de cocina cheff de televen, hoy me pusé en mi nick "verde que te quiero verde" sólo por echar vaina y molestar la paciencia un ratico, apenas entré una amiga me declamó la poesía sin saber porque, me tocó averiguar de donde venía esta frase, resultó no sólo ser una simple frase pegajosa de programa de tv, forma parte del poema Romance sonámbulo de García Lorca. No me considero un amante de la lectura, ni la poesía, ni la cultura me gustaría serlo pero siempre lo dejo para después, como le dije a una amiga soy un ignorante con ganas de saber! como todo tiene un inicio he aqui el origen de la frase que inspira formas de vivir, programas de cocina y hasta una canción.
Romance Sonámbulo
Federico García Lorca


Verde que te quiero verde.Verde viento.
Verdes ramas.El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.